Qué necesita ver un cliente de mayoreo
La clienta que compra para su tienda no busca la foto más bonita, busca información para decidir rápido: modelo, tela, tallas disponibles, colores, precio por pieza, precio por corrida y cuánto tiene que comprar como mínimo. Si alguno de esos datos falta, te escribe para preguntarlo, y si tardas en contestar, compra con otro proveedor.
Por eso un catálogo de mayoreo se arma distinto a uno de menudeo. Cada modelo lleva su clave, la descripción de la tela y el corte, la corrida que vendes y la existencia por talla y color. La foto sigue importando, pero el trabajo del catálogo es contestar las preguntas antes de que lleguen.
- Clave corta por modelo, para que el pedido no dependa de «la blusa de la foto 14».
- Tela, composición y corte en la descripción, sin adornos.
- Tallas y colores como variantes del mismo modelo, no como fotos separadas.
- Precio por pieza y regla de compra (corrida, paquete o docena) a la vista.
Tallas, corridas y paquetes sin confusión
En el mayoreo de ropa en México es común vender por corrida: un paquete con una pieza de cada talla (por ejemplo, CH, M, G y EG) del mismo modelo y color. Otros proveedores venden por paquete surtido de colores, por docena o por caja. Cualquiera que sea tu regla, tiene que estar escrita en el catálogo y aplicarse sola.
Lo práctico es cargar cada talla y cada color como variante del modelo, con su propia existencia, y definir el múltiplo de compra: si la blusa se vende por corrida de cuatro piezas, el pedido sale en múltiplos de cuatro. Así nadie te pide tres piezas de un modelo que solo vendes por corrida completa, y tú no tienes que explicar la regla en cada conversación.
Antes de comprar o producir, revisa qué tallas pide tu clientela. Una corrida que no se parece a lo que realmente vende tu cliente termina en mercancía parada en su tienda, y una tienda con mercancía parada tarda en volver a comprarte.
Mínimo de compra y precio por volumen
El mínimo de compra protege tu margen: surtir un pedido de dos prendas cuesta casi lo mismo que surtir uno de cuarenta. Puedes fijarlo en monto (un pedido mínimo en pesos) o en piezas, y combinarlo con un precio que baje según el volumen. Lo importante es que el cliente lo vea antes de armar el pedido, no cuando ya te lo mandó.
Si manejas medio mayoreo además del mayoreo, trátalos como listas de precios separadas, cada una con su mínimo. La revendedora que empieza con una compra chica ve su lista; la tienda que compra por volumen ve la suya. Nadie negocia el descuento por chat, porque cada quien ya ve el precio que le toca.
Mayoreo y menudeo en el mismo catálogo
Muchos negocios de ropa venden al público y a otros negocios al mismo tiempo. El riesgo es que el precio de mayoreo llegue a la clienta final, o que la tienda vea el precio de menudeo y piense que eres caro. Con listas de precios por cliente, todos abren el mismo link y cada quien ve su precio y su mínimo.
Esto también te ahorra mantener dos catálogos. Cuando entra un modelo nuevo o cambia un costo, lo actualizas en un solo lugar y el cambio vale para todas las listas. Se acabó el PDF de temporada que sigue circulando con precios del año pasado.
Revendedoras y vendedores con su propio acceso
En la ropa por mayoreo, una parte importante de la venta pasa por revendedoras que venden por catálogo a su propia clientela, y por vendedores que visitan tiendas. Dales un acceso propio al catálogo: comparten el link, toman pedidos y esos pedidos te llegan identificados con su nombre, listos para calcular comisiones.
Para la revendedora, mostrar un catálogo ordenado con tallas y existencia al día vende más que reenviar capturas. Y para ti, saber quién vende qué modelo te dice qué volver a producir o comprar.
El pedido llega completo por WhatsApp
Un pedido de mayoreo puede tener veinte modelos con varias tallas y colores. Recibirlo en audios o en la foto de una libreta es la receta para surtir mal. Con un catálogo por link, el cliente arma su carrito respetando corridas y mínimos, y el pedido te llega por WhatsApp con modelo, talla, color, cantidad y total, además de quedar registrado en un panel.
El cobro lo cierras como ya lo haces con tus clientes de mayoreo: transferencia bancaria, tarjeta con tu terminal o un link de pago de tu banco o procesador, y pago contra entrega cuando lo acuerdas. Para envíos a otras ciudades, define desde el principio si el flete lo paga el cliente y con qué paquetería trabajas.
Cómo empezar con tu catálogo de mayoreo
Empieza con los modelos que más se mueven y cárgalos bien: clave, tallas, colores, corrida y existencia. Si ya tienes tu inventario en una hoja de cálculo, impórtala en lugar de capturar modelo por modelo. Comparte el link con tus clientes más constantes primero y ajusta descripciones con lo que te pregunten.
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